jueves, 29 de diciembre de 2011
Y ahora...que?
martes, 27 de diciembre de 2011
Una ducha con culpa...

Cuando mi bebé nació me hice a la idea de que el tiempo seria escaso, y así fue! Me resigné y de a poco me acondicioné al nuevo ritmo. Ahora que mi hijo está más grande, me enfrento a un nuevo nivel de complicación por tiempo, y es que cada vez que me doy una ducha termino con un tremendo sentimiento de culpa, y es escuchar a mi hijo gritando en la puerta porque no le gusta estar sin mí es dramático!
Aún cuando mi marido hace todo lo posible por mantenerlo entretenido mientras me doy un baño, normalmente tengo a Gabriel varios minutos gritando ¡Mamá, Mamá! Exigiendo la atención a la que está acostumbrado, dicen que a la larga los niños no deben ser exageradamente dependientes de su madre y que debemos incentivar su independencia, pero les aseguro que quien diga que no le afecta el llamado de su bebé, no es mamá…
Mamá de tiempo completo ¿?

Hace un par de semanas me llamo fuertemente la atención escuchar que yo soy una mamá de “tiempo completo” disculpen!!! Hay forma de no serlo? He convivido en mi rol como profesional con varias mamás trabajadoras y debo recalcar que es increíble como se desdoblan para lidiar con el estrés laboral y además se ocupan de atender a sus pequeños, eso por no hablar de la culpa que las rodea cada vez que los dejan en el jardín infantil enfermitos cada vez que tienen un acto al que no pueden asistir, cada vez que sus hijos les piden que se queden con ellos en casa un ratito mas…
Hay alguna mamá que no lo sea a tiempo completo? Honestamente lo dudo!!! Lo que estoy agradecida y segura es que soy enormemente afortunada por poder estar full time con mi bebé.
El nuevo "Baby shower"
Cuando yo era pequeña él solo término “Baby shower” me sonaba con suerte a algo que muestran en las películas, en el Chile de hoy es una práctica cada vez más frecuente y de a poco toda una industria se ha apoderado de la celebración mostrándonos mil formas de agasajar a la futura mami y el retoño aun por llegar. Lo que me ha comenzado a llamar la atención es la “chilenizacion” de la festividad en cuestión, y es que he visto un par de fiestas asociadas al venidero nacimiento con una temática un tanto diferente, ahora los “baby shower” ya no son exclusividad de las mujeres, cada vez más hombres forman parte de la celebración, además se ha integrado el celebrado asado al menú, o alguna comida más elaborada para la festividad de la mami, licor para todos y para la festejada…no hay apuro!! Tenemos cerveza y champagne sin alcohol!!!
Ante todo este replanteamiento del festejo, me encontré con que mi marido fue invitado a un baby shower, nótese! Él fue invitado yo no!, claramente la festejada es amiga y coterránea de él y una completa desconocida, pero aun así quien se ocupa de comprar el tan anhelado “regalo útil” soy yo!, así que me encariñe full con el nuevo bebé de la desconocida de tanto mirar ropita de bebe, recordando los primeros días de mi retoño, que cada vez veo crecer y crecer!! Y calculando los cambios de estación encontré un lindo regalito (que espero que le haya gustado a la madre).
Ahora sobre las actividades tradicionales del baby shower, como los juegos de mudar al muñeco con los ojos vendados, o calcular la medida del vientre de la mami, lentamente también ha ido desapareciendo, cosa que me apena, pues siempre es genial agasajar a la mami y hacerla centro de atención cuando sabemos que dentro de un meses (o semanas) todo girara alrededor de una criaturita de solo algunos centímetros.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Los zapatos nuevos
Hace unos días me encontre con unos lindos y aparentemente comodos zapatitos para mi hijo, el precio me parecio toda una oportunidad y tenian en la talla adecuada, asi que me di el gusto de comprarlos, me imagine lo feliz que estaria cuando se los probara, considerando que parecian mas fresquitos que sus usuales zapatillas. La sorpresa del dia llego cuando trate de que los usara, al tratar de probarselos reacciono super afligido, escondia los piecitos y su cara era full angustia, reconozco que en inicio me parecio un poco decepcionante, y es que me habia hecho expectativas de lo feliz que estaria cuando los viera, y es que de hecho en inicio le parecieron super entretenidas, claro! Hasta que trate de ponerselos!.
Consulte a mis face-amigas-mamis para que me dieran algun consejo, no recibi muchos (mi facebook no es lo mas popular del mundo) pero habian unos utiles, como ponerle los zapatos a un juguete, que jugara con los zapatos primero, que le halagara lo lindo que le quedarian, el trabajo en cuestion duro todo el día, asi que me resigne a dejarlos sobre la mesa hasta que los quisiera usar, aunque los saco para jugar varias veces no dejo que se lo pusiera en un par de dias, trate y trate hasta que me rendi.
Cuando pensaba incluso en volver a la tarea de buscar un nuevo par de zapatos, Gabriel tomo los zapatos y me levanto un pie para que le calzara el nuevo par, un pie y luego el otro y ya estaba hecho!! Se puso los benditos zapatos! Al final de toda mi tragedia griega el decidio cuando queria ponerse los zapatos y ya! Y la cosa a la larga es simple, creo que para mi esto fue un pequeño recordatorio, de que mi bebé de solo 19 meses no es un juguete como mis muñecos de infancia a los que vestia como queria, él a sus escasos meses de existencia ya cuenta con carácter y personalidad, si bien es necesario moldear su carácter y educarlo, ya decide que le agrada y si quiere o no un cambio en su rutina.
Se que tal vez es muy pequeño para preguntarle que zapato quiere usar, pero por lo menos merece que le de el tiempo para decidir si quiere usarlos o por lo menos cuando.

